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viernes, 12 de agosto de 2011

Venezuela con cifras de embarazo precoz más alta de Latinoamérica

UNICEF firma convenio con pediatras venezolanos

“De 600 mil embarazos registrados anualmente en Venezuela, 120 mil partos corresponden a niñas y jóvenes venezolanas, cifra alarmante que pone a nuestro país en primer lugar de embarazos en adolescentes, en América Latina”, declaró Huníades Urbina-Medina, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.
Según Urbina-Medina, dicha cifra podría moderarse al desarrollar campañas educativas masivas que involucren a las familias, escuelas y liceos. “Es preocupante que los niños y adolescentes venezolanos tengan una vida sexual activa; esta conducta genera que el 20 por ciento de los embarazos en Venezuela sean formados precozmente. Lo ideal es que toda la sociedad venezolana se involucre para combatir este problema”.
Con el propósito de difundir una campaña educacional que incluya a niños, adolescentes y padres, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, SVPP firmó un Convenio con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, que permita atender el preocupante tema de la prevención del embarazo en adolescentes venezolanas, según lo expresó Urbina-Medina.
El dirigente gremial señaló que para garantizar la efectividad de la campaña en pro de la planificación familiar se requiere del apoyo de los medios de comunicación, sectores vinculados a la industria farmacéutica y del gremio médico; así como del sector oficial con el propósito de llegar a todos los estratos sociales y tratar de mejorar las cifras que atañen al problema del inicio de la actividad sexual a temprana edad.

martes, 2 de agosto de 2011

Consejos para evitar el embarazo en los adolescentes Y ayudarlos a tomar las decisiones correctas para no comprometer su futuro

Como padres, luchamos para que nuestros hijos tengan un mejor futuro, una buena educación, trabajo y desde luego, felicidad. En este país, ese futuro se ve afectado por un alarmante índice de embarazos juveniles. Es un tema delicado pero, ¿quién mejor que nosotros, sus primeros maestros, para orientarles en este momento tan importante de sus vidas? Ellos mismos dicen que prefieren que sus padres les hablen sobre este tema.
Esperamos que los siguientes consejos le ayuden a guiar a sus hijos a tomar buenas decisiones en sus vidas y también, a evitar el embarazo juvenil.
• Tratemos de dejar atrás las ideas anticuadas que nos impiden comunicarnos honestamente con nuestros hijos: hablemos con ellos --niñas y niños--abiertamente sobre el amor, las relaciones y la sexualidad.
Si usted cree que no es fácil hablarle, no está solo; hay muchos padres en su misma situación. Si su adolescente se hace el "sabelotodo", no se desanime. Lo que ocurre es que a él/ella se le hace tan difícil tocar este tema como a usted. La realidad es que sus hijos quieren que usted sea la persona que les hable. Después de todo, los padres son los primeros maestros de sus hijos y por lo tanto, los hijos confían en los padres.
• Comencemos a hablar sobre la sexualidad desde temprana edad y con frecuencia.
Desde pequeño, el niño tiene curiosidad por su físico. Si comienza a explicarle paso a paso los cambios que ocurren en su cuerpo, cuando llegue el momento de entrar en detalles será menos incómodo para los dos. También puede aprovechar para hablarle de sus sentimientos, ya que el niño está desarrollándose también en el aspecto emocional y social: él/ella está conociéndose a sí mismo y aprendiendo a comportarse en el mundo que le rodea. No espere a que su hijo sea grande para tener una sola conversación. Piense que la vida es una escuela y que usted, como padre, es el mejor maestro.
• Supervisemos las actividades de los hijos sin dejar de entender que ya no son niños, sino jóvenes adultos que necesitan cierta independencia.
A esta edad sus hijos pasan de ser niños a ser adultos. Habrá momentos en que se comporten como chiquillos, durmiendo con un muñeco favorito o coleccionando tarjetas de deportes, y habrá otros en que se rebelen cuando usted comienza a limitar sus salidas y horarios. Dése cuenta que ésta es la etapa más sociable de los chicos y propóngase a conocer a sus amigos (recuerde que ellos tienen gran influencia.) Si usted trata a su hijo de manera justa y calmada, puede que él/ella comprenda que su único interés es el de protegerle.
• Los padres tenemos derecho a saber con quién salen nuestros hijos.
Cuando un hijo entra en la adolescencia, a los padres nos toca supervisar su vida social. Para ello nos vemos obligados a poner ciertas medidas. A los adolescentes más jóvenes debemos aconsejarles que salgan con amigos, en grupo. Y cuando les llegue el momento de salir en pareja, entonces nos queda recomendarles que traten de hacerlo con chicos(as) de su misma edad. Podemos explicarles, por ejemplo, que las chicas que salen con jóvenes de mucha más edad se exponen a una presión mayor y se arriesgan a situaciones peligrosas, como un contacto sexual no deseado.
• Es bueno que estemos al tanto de lo que nuestros hijos ven, leen y escuchan.
En la televisión, las revistas y la radio abundan mensajes que pueden confundir y hasta perjudicar a los jóvenes. Esté al día con la información que recibe su hijo y aproveche para aclararle esos mensajes. A veces un simple comentario puede servir para iniciar una conversación importante y productiva.
• Ayudemos a los adolescentes a fijar metas y a explorar opciones para el futuro.
Pregúntele a sus hijos cuáles son sus intereses, qué quieren ser, qué quieren lograr. Ayúdeles a comprender las consecuencias que pueden tener las cosas positivas --o negativas-- en su futuro. Explíqueles que --especialmente en este país--una educación o un oficio y un poco de independencia económica son importantes si ellos quieren alcanzar sus metas. Explíqueles también cómo un embarazo prematuro podría tener efectos negativos, ya que ellos serían los responsables de atender y proveer para el bebé. Si usted ayuda a sus hijos a entender las consecuencias de sus actos, es más probable ellos que tomen buenas decisiones ahora.
• Tengamos en cuenta que la labor de un padre nunca termina.
No importa cuál sea su edad; de una manera u otra, los hijos siempre necesitarán de sus padres. Cultive una buena relación con ellos, tratándoles con amor, paciencia y respeto a través de sus vidas. Recuerde que cuando los padres y los hijos se llevan bien, comparten no solamente el cariño sino también una buena comunicación.
Fuente: www.enplenitud.com

Prevención del embarazo precoz

Considerando que un adolescentes no esta psicológicamente preparado para un embarazo debe establecer relaciones responsables con su pareja y entender que si tiene sexo corre el riesgo de un embarazo que le cambiará la vida y las posibilidades de un desarrollo sano y feliz. La manera más eficaz de evitar un embarazo es no tener relaciones sexuales. (Esto se denomina abstinencia). Las parejas que tienen relaciones sexuales deben utilizar métodos de control de la natalidad en forma adecuada y cada vez que tienen relaciones, para evitar un embarazo.
El control de la natalidad es eficaz únicamente si se lo utiliza de la manera correcta. Por ejemplo, la  píldora anticonceptiva puede ser muy eficaz para evitar un embarazo. Pero, si una muchacha se olvida de tomar su píldora, entonces, no se trata de un método eficaz para ella. Los condones también suelen ser una manera eficaz de evitar un embarazo. Pero, si un muchacho se olvida de usar un condón, o no lo utiliza correctamente, entonces, no se trata de una manera eficaz de evitar un embarazo.
Algunos métodos anticonceptivos pueden ser menos eficaces en los adolescentes. Por ejemplo, las adolescentes que utilicen el método del ritmo seguramente tendrán más posibilidades de quedar embarazadas que las mujeres adultas, porque sus cuerpos aún no han establecido un ciclo menstrual regular o porque el método del ritmo les resulta difícil de utilizar.

martes, 19 de julio de 2011

EMBARAZOS ADOLESCENTES

El embarazo de una adolescente es el punto y aparte de un gran recorrido que comienza en la búsqueda del sexo. Un camino que se inicia en un determinado momento de la vida, y que constituye un viaje único y diferente en cada ser humano. En la actualidad nos encontramos con que el 25% de los jóvenes españoles entre 15 y 17 años tiene relaciones sexuales. Para algunos la cifra es escandalosamente alta, para otros es fruto de la sociedad sin rumbo que tenemos, para los demás se trata de una situación natural que hay que enfocar. De hecho, el retraso de las relaciones sexuales hasta una edad considerada 'mentalmente adulta' es lo que persiguen muchos educadores y programas sexuales. Para los responsables de la Federación de Planificación Familiar de España (FPFE), "se intenta retrasar la iniciación de las relaciones sexuales por un miedo atávico, propio de una moralidad limitativa, que restringe las prácticas sexuales a un ámbito tan reducido como el del matrimonio, olvidando la realidad que viven las y los jóvenes y adolescentes". El hecho es que la sexualidad cada vez se vive a edades más tempranas, y que en España se ha duplicado en una década el número de gestantes menores de 18 años. Sólo en Cataluña se quedan embarazadas un 80% más jóvenes que hace tres años. Se impone aterrizar en la realidad y buscar las causas.

¿Es útil la información recibida?
Una de las preguntas más comunes cuando se sabe que 9 de cada 10 jóvenes españoles no usa ningún método anticonceptivo se refiere a la información que reciben. ¿Pero no sabe ya todo el mundo que hay que usar un preservativo? La realidad nos dice que las campañas informativas funcionan muy poco. Un estudio del British Medical Journal de 2002 que analizaba 26 estudios serios sobre programas sexuales desarrollados en Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Europa, llegaba a la conclusión de que los beneficios eran muy pobres. Las campañas no mejoraban la utilización de anticonceptivos y no se reducía el número de embarazos adolescentes. Además sólo se consiguieron resultados positivos en la prevención de embarazos de adolescentes cuando se utilizaron conjuntamente programas que introducían medidas técnicas -como educación sexual, controles clínicos, disponibilidad de centros de planificación familiar- junto a programas de abstinencia sexual. Con ambas variables los embarazos se redujeron a la mitad.
Puesto que la abstinencia la hemos eliminado como método de reducción de embarazos porque es restrictivo y no contempla las necesidades de los jóvenes de hoy, parémonos a valorar qué tipo de información sexual reciben, para saber si es un arma útil en la prevención. De manera masiva, la mayor información que tiene un chaval procede de sus amigos y de los medios de comunicación. Se nota la carencia en los colegios e institutos, las campañas gubernamentales y la educación desde unos padres implicados. En los colegios la sexualidad es una asignatura de ciencias naturales, donde los jóvenes no expresan libremente sus dudas. Las campañas gubernamentales son escasas, pero para la FPFE las hay que han tenido mucho éxito: "No somos tan negativos a la hora de valorar el éxito de las campañas de información, pues por recordar la más llamativa, la del 'Póntelo, Pónselo', consiguió reducir significativamente el número de abortos. No obstante, nuestra posición va más allá de la prevención de los embarazos no deseados, para favorecer una sexualidad que, lejos de vivir las relaciones de pareja como un encuentro de riesgo, extraiga la parte más placentera, desde el respeto al otro". Sin duda es una buena noticia que la información bien dirigida, pensada para los jóvenes y donde se les tiene en cuenta funciona. Y es que para los educadores sexuales, la solución es la creación de más campañas y más centros específicos. Desde la FPFE más que hacer una crítica de la política gubernamental en materia de sexo para jóvenes, prefieren hacer propuestas. Una de ellas: "Consideramos adecuada la existencia de un centro de atención por cada 100.000 jóvenes entre 15 y 24 años, una reivindicación que está muy lejos de las condiciones que se dan por ejemplo en la Comunidad de Madrid". Los educadores sexuales afirman que hay que enseñar desde edades tempranas, antes que los jóvenes comiencen a tener experiencias sexuales porque de este modo la información es más efectiva. Para los detractores de la información y los que creen que incita a la promiscuidad hay que ponerles como ejemplo a Holanda. Este país tiene muy buena educación sexual y excelente acceso a anticonceptivos. Los chavales holandeses son de los más jóvenes en Europa en iniciarse en el sexo y sin embargo tienen la tasa más baja de embarazos. Una demostración de que una de las variables que impedirían a una joven quedarse embarazada es una información adecuada y la aceptación de la sexualidad como algo natural.


El falso acceso a los anticonceptivos
Otro de los temas a valorar es el acceso a los métodos anticonceptivos. ¿Realmente son accesibles para un joven? La FPFE declara a través de sus responsables que "Para un adolescente todavía es un problema conseguir anticonceptivos por los tabúes sociales que siguen existiendo, y lo que es más importante, información adecuada sobre ellos para que las prácticas sexuales sean fiables en lo que se refiere a planificación familiar". Efectivamente, la gran mayoría de los métodos anticonceptivos se venden en farmacias y no hay que olvidar que a esas edades pesa mucho la vergüenza que tiene un joven para pedirlos, el temor a ser reconocidos o la ansiedad de que les pregunten algo que no sepan contestar o que les ponga en evidencia. Los dispensadores de condones que se encuentran al acceso de todos son un buen sistema pensado para ellos, pero entonces habría que analizar el precio de los métodos. En la farmacia un preservativo vale cerca de un euro la unidad, las pastillas anticonceptivas entre 6 y 9 euros y la píldora postcoital unos 14. Son cantidades que para un chaval de 15 años distan mucho de ser accesibles, si a ello sumamos que no saben dónde ir a informarse del tema, con educadores que se sepan situar en su lugar y generen confianza, la cosa se complica. Al final nos encontramos con unos jóvenes que desean experimentar el sexo a edad más temprana, falta de información y poco acceso a los anticonceptivos. El resultado son 18.000 jóvenes embarazadas cada año, que se enfrentan a su nuevo estado "desde el miedo y la incomprensión", afirman en la FPFE basándose en su experiencia.

Educar en valores, el tema pendiente
Y llegamos a otro punto a valorar en ese camino que conduce a un joven a un encuentro sexual sin anticonceptivo, que puede derivar en un embarazo. Se trata de una educación mucho más profunda que la que puede aportar la información, de educar en valores que realmente sean un arma útil que permitan a un chaval actuar con conocimiento de causa. Porque hay que tomar nota de que muchas veces el joven es una hoja a merced del aire que sople en la sociedad, un cóctel donde se mezclan su identidad sexual, su familia, la sociedad que le rodea, sus circunstancias personales, sus propias ideas, sus amigos, la información a la que tiene acceso, los programas que ve en TV, la falta de cariño... En palabras de la escritora Susana Pérez Alonso, "El tema de la prevención está muy bien, pero también hay que empezar a hablar de valores. Hoy en día hay una pérdida de valores. El sexo es una cosa absolutamente natural, y como todo en esta vida, tiene su tiempo y su momento. Que más da que le digas a un chaval de quince años que utilice un preservativo, si no lo va a utilizar. Creo que lo que tienen que empezar a aprender a utilizar un poco es la mente. Lo que hay que decir claramente es que por follar más, no vas a ser más moderno. Hay que empezar a unir el sexo con el sentimiento, porque al final además la gran perdedora siempre es la mujer".
El conjunto de todo lo expuesto hasta ahora conduce a una reflexión más allá de las campañas que se ponen en marcha y de si hay más o menos embarazos. Y es que más profunda que una información que enseñe qué anticonceptivo usar, es la formación en materia sexual. Una mezcla de diálogo auténtico, donde el tema del sexo sea tratado con naturalidad y aceptado como tal, un espacio creado entre todos donde se terminen los tabúes sexuales, donde la información se entremezcle con la experiencia vital. Un ambiente como el de las tribus indias, donde los mayores transmitían sus conocimientos de la vida a los más jóvenes y estos valoraban sus experiencias en consonancia con la naturaleza. Quizás sólo así, realmente de unos a otros, se pueda enseñar de una generación a otra.

Fuente: Revista Fución.com

jueves, 5 de mayo de 2011

El embarazo un problema para el adolescente

La adolescencia y sus cambios, ayudan e involucran al inicio de una intensa sexualidad y de sentimientos relacionado al mismo, y al ser expresado por los adolescentes hay un rechazo por parte de los adultos creando una falta de comunicación y desarrollo de una sexualidad bien orientada favoreciendo el aumento de una actividad sexual temprana, haciendo que se produzcan los embarazos precoces.
Puesto que, La organización  Mundial De La Salud ha indicado que los embarazos precoces son todos aquellos de madres menores de 18 años, ya que se ha visto un incremento de jóvenes de parte de las madres a esa edad en la actualidad, lo cual es preocupante y llama a una alerta de atención en la sociedad.
Por lo tanto, este problema es un obstáculo para la vida ya que muchos adolescentes tienen que dejar sus estudios a temprana edad o retrasarlos, por roles que no corresponden a su edad como ser Padre y Madre, y esto ocurre por no tener la suficiente información sobre la prevención de los Embarazo Precoz lo cual es preocupante.
Ya que, la incidencia del embarazo precoz en Latinoamérica ha aumentado de manera considerable, esto se debe a muchos factores como son las condiciones sociales y económicas, la falta de educación sexual, por esta razón se han producido muchos programas que ayudan a la educación y concienciación sobre los mismos. Los embarazos precoces han aumentado desde el año 2000, gracias a un estudio hecho en la actualidad.
Si bien, Venezuela es uno de los países con mayor índice de embarazo precoz, de 600 mil embarazos que se registran en Venezuela anualmente, más de 120 mil partos son de niñas y jóvenes, cifra que pone a nuestro país de primer lugar de embarazos de adolescentes, en América Latina. Dicha cifra puede variar si se desarrollan campañas educativas masivas que involucren a las familias, escuelas y liceos. Es preocupante que los niños y adolescentes venezolanos tengan una vida sexual activa.
Con el propósito de difundir una campaña educacional de sexualidad, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, SVPP firmó un convenio con el fondo de las Naciones Unidad para la Infancia, que permita atender el preocupante tema de la prevención del embarazo en adolescente.
Tomado del Proyecto sobre “Campaña basada en la Concienciación del Embarazo Precoz”.  @embarazo_precoz

jueves, 14 de abril de 2011

Venezuela líder en embarazo precoz

Venezuela es líder  en Suramérica del  embarazo precoz, se observa que de cada mil niñas 98  (9,8%) salen embarazadas antes de los 19 años, lo que nos da a conocer que  cada año nacen más de 20 mil bebes de adolescentes que no han culminado un proceso de crecimiento propio y deben atender otra criatura sin tener las herramientas para hacerlo.

Las  madres entre los 11 y los 19 años debe estar cerca a las 80 mil en toda el Área Metropolitana, y la mayoría de éstas pertenecen a los estratos más bajos de la sociedad, por lo que es necesario apoyar a las  familias de este sector, tanto en recursos económicos como  en educación, para que se hagan concientes de lo grave de esta situación. Y lo vean como lo que es, un  problema de salud pública y un gran multiplicador de la pobreza, de niños abandonados y delincuencia.  Además de todos estos problemas la mujer embarazada en edad adolescente tiene tres veces mas probabilidades de morir que una de edad adulta.

Nos encontramos que los organismos o fundaciones que trabajan con madres adolescentes, no están en capacidad de atender esta problemática, por la alta demanda ya que el crecimiento es exorbitante desde el 2005. Por lo que se hace necesario trabajar  mucho más en la prevención. Es necesario pensar en comenzar a temprana edad desde las escuelas Básicas no solo con  materias y cátedras de educación sexual  obligatorias para los niños, niñas y adolescentes, sino también involucrar a los padres y representantes en talleres desde la escuela.

De esta manera se pudiera dar inicio a romper el círculo vicioso que se genera: Las madres que  se embarazaron  muy joven, es  bastante probable que sus hijas repitan esos patrones, generándose una cadena  de ignorancia y miseria.